lunes 17 de mayo de 2010

PALOMA


La mujer cubierta de harapos siempre estaba allí, lloviera o brillara el sol, sentada en el aquel banco de un parque que moría en la mar ; y todos los días sacaba de entre sus andrajos una bolsa de migas de pan para alimentar a esas palomas que se posaban en todo su cuerpo transfigurando a la mujer en una colosal ave concebida por multitud de pequeñas palomas. Pero un día la mujer dejo de acudir y su lugar fue ocupado por una párvula paloma que se sentaba en lo alto del banco, siempre solitaria, siempre vigilante, y hay quienes cuentan que la mujer de los harapos, cansada de ser quien era, se trasmutó en esa paloma para conseguir ser quien siempre fue.


1 comentarios:

  1. Talentosa...es magnifico tu blog, acabo de empezar el mio me gustaria q lo visitaras ...Suerte!

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