El cielo se rompió y arrojó con rabia sus lágrimas contenidas, la luz iluminó el paisaje oscuro y al instante el universo bramó con ímpetu. Y mientras la tierra recibía con avidez el agua, la luz y el sonido yo anhelé retener en mi cuerpo la fragancia de aquel instante , y entonces frote mi piel con el manto que cubría la desnudez de esos campos para que el olor de esa tierra siempre habitara en mi.
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