miércoles 21 de septiembre de 2011

ES LA HISTORIA DE UN AMOR

Me dijo que había estado con muchos hombres, demasiados. Perdió la virginidad en un coche, allí en el pueblo, con el señorito, y ella chica pobre soñó que  la quería,  pero cuando  al acabar le dio unas monedas supo  cual era su destino.
No volvió a casa ¿para qué?, no quiso explicar lo explicable.  Nunca regreso  al pueblo ni cuando la mandaron a decir la muerte de su madre. Una puta no sería bien recibida entre aquellas gentes que  permitían  que el señorito se acostara con niñas de trece, catorce o quince años  y que señalaba a esas niñas  marcándolas para siempre con la palabra vergüenza.
Apareció en aquella capital de provincias cuando la burguesía emergente hizo del barrio chino su segundo hogar. Allí aquella niña de pueblo se convirtió en la meretriz  más solicitada, la  mejor remunerada.
De aquellas primeras monedas con las que pagaron su  virginidad paso a convertirse en dueña de un burdel, de un bar de citas y de varios inmuebles donde las prostitutas llevaban a sus clientes. Tantos hombres en su cama  a los que despreciaba   que se  enamoró  de una mujer…
Ella  que tantas veces  tenía que apretar los dientes ante los clientes se sentía  libre cuando estaba piel con piel con la otra.
Por eso la amo tanto, por eso la retiró de todos y de todas porque su  cuerpo lo deseaba sólo para ella. Y para que no se fuera puso a su nombre el burdel, el bar de citas y los pisos, y cuando todo estuvo a su nombre la otra  lo vendió y se marchó.
Y ahora ella tenía ochenta y cinco años y todas las tardes salía por ese  barrio chino, abandonado por la burguesía  y convertido en gueto,  buscando unos clientes que muy pocas veces encontraba. Ella seguía allí malviviendo, realquilando habitaciones a prostitutas venidas de muy lejos y pensando en el único ser que amo, en aquella mujer que la traiciono, pero a la que seguía esperando  para volver a sentir de nuevo  el contacto de una  piel amiga. 




1 comentarios:

  1. Amores dificiles, amores imposibles, amor y sufrimiento y cuantas páginas se han escrito sobre el amor, todos hemos amado, a todos nos han amado y siepre quiero amar porque el día que deje de hacerlo estaré muerto.

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